Compartimos interesante artículo de Anahí Zlotnik.
Este trabajo tiene como propósito el de intentar aclarar cómo funcionan los caballos y otros mamíferos no solo en su organismo sino también en sus aspectos anímicos y cognitivos.
Es un modelo basado en los conceptos de Compuesto Sustancial del hombre, es decir un compuesto de alma y cuerpo, según el modelo Aristotelico-Tomista, estudiado en el Instituto Internacional de Altos Estudios Homeopáticos James Tyler Kent, cuyo fundador fue el Dr. Alfonso Masi Elizalde.
Así como nosotros respiramos, crecemos, nos nutrimos, nos movemos, sentimos, percibimos, generamos y curioseamos el mundo, el caballo y otros mamíferos también funcionan en forma parecida según el nivel al que nos referimos. Hahnemann nos habló de un hombre de noble origen con un sentido trascendente para cumplir los altos fines de su existencia en estado de salud así como para reconciliarse con el Creador del universo. Creo que los animales como ayudantes y hermanos menores de los hombres, también tienen un sentido de trascendencia así como de evolución.
Encuentro este modelo útil para estudiar a nuestros pacientes con mayor sutileza cuando es necesario comprender sus reacciones, sufrimientos, frustraciones, a través de sus síntomas que no siempre son fáciles de “leer” o “comprender”
FISIOLOGÍA DEL ALMA O ÁNIMO
¿Cuáles son estas funciones, para qué sirven y de que manera las podemos comprender mejor?
Las funciones se dividen en: Sensitivas y Vegetativas, siendo la potencia sensitiva la más cercana a la racional del hombre.
Función Vegetativa
• Potencia o facultad nutritiva
• Potencia o facultad vegetativa
• Potencia o facultad generativa
La potencia nutritiva por medio del acto de la nutrición alcanza su fin: la alimentación del cuerpo. La potencia o facultad aumentativa por medio del acto del crecimiento el potrillo / potranca alcanza su tamaño final y lo mantiene.
La facultad generativa cuyo fin es el mantenimiento de la especie a través de la reproducción. Ésta es la facultad más alta dentro de la vegetativa pues necesita de otro para generar, es la más a cercana a la sensitiva.
Función Sensitiva
En el orden sensitivo hay dos tipos de operaciones:
• Cognitiva
• Apetitiva.
En la facultad cognitiva encontramos los sentidos externos y los sentidos internos.
Los sentidos externos:
• Visión
• Gusto
• Audición
• Olfato
• Tacto
Por medio de las sensaciones (es decir, de lo que sienten), aprehenden las cualidades del objeto: color, sabor, sonido, calor, frío.
Los sentidos internos usan la información captada por los externos.
• Sentido común
• Imaginación
• Estimativa (INSTINTO)
• Memoria
El primero de estos sentidos es el sentido común que procesa varias cualidades sensibles. Es como una especie de conciencia de los sentidos capaz de aprehender el cuerpo como un todo. Lo fundamental es que distingue sensaciones de distinta naturaleza (por ejemplo: sabor de color) para integrarlas por la percepción. Otra facultad es la imaginación, que por medio de su acto retiene las cualidades de un cuerpo que ya no está más presente, por ejemplo el jinete del caballo, el animal ya lo tiene integrado en su mente aunque éste no se encuentre permanentemente con él. Es decir que es una facultad representativa por medio de la cual se conserva una imagen. De esta manera, retiene las cualidades sensibles captadas por los sentidos externos e integradas por el sentido común, conservando imágenes visuales, sonoras, táctiles, gustativas, del cuerpo ausente. Además de esta capacidad para conservar imágenes, la imaginativa puede combinar las imágenes conservadas situación en la que se la llama imaginación creadora propia del hombre y de algunos animales o poblaciones que mutan. Por ejemplo cuando un caballo adapta algo que se le enseñó y lo usa en una circunstancia diferente a la habitual. Un ejemplo del uso de esta facultad, es el de una yegua que durante una época de sequía aprovechaba el agua del tacho donde bebía, para tirarla a la tierra, hacer un barro y echarse en él. Usó su imaginación juntando varias imágenes y por insight comprendió como hacer para tener un lugar agradable donde revolcarse y refrescarse.
Otra facultad de la potencia sensitiva es la estimativa (INSTINTO), que en el animal es fundamental para su sobrevivencia, porque por un conocimiento particular del objeto puede distinguir un objeto nocivo de uno que es útil, por ejemplo, el caballo conoce perfectamente que el lobo es un predador para él y ante su presencia huye. Esta facultad en el hombre, se denomina cogitativa.
Por medio de la memoria retiene, evoca y reconoce las percepciones sensibles del pasado y las distinciones de la estimativa. Ya aprendió que el puma es peligroso para su vida, entonces, lo vuelve a ver y huye. De la misma manera, alguien que lo maltrató en la primera monta, será siempre peligroso para él. Los caballos tienen muy buena memoria, por suerte para nosotros saben perdonar.
Por la tanto, para conocer, el caballo se vale de los 5 facultades o potencias: 1) los cinco sentidos externos, 2) el sentido común, 3) la imaginación, 4) la estimativa y 5) la memoria.
El otro género del orden sensitivo es la facultad apetitiva dividida en:
• Concuspiscible
• Irascible.
Estos son los movimientos afectivos que se producen o definen por el contenido de bueno que hay en el objeto, por su proximidad y por la existencia de alguna dificultad que haya para su consumación. Por ejemplo, el deseo es un movimiento afectivo que inclina a poseer un objeto valorado como bueno y que está ausente, lo vemos cuando un potrillo se mueve para acercarse a otro para jugar; en esta acción el animal se acerca de una manera determinada al otro, corretea a su alrededor, lo invita, hay una intención de juego que el otro lee. Hay un movimiento para llegar a ese objetivo, pero primero tiene que existir el deseo. Cuando se llega a ese objetivo se produce alegría, porque hay satisfacción del deseo, en este caso de jugar. Cuando no se logra ese objetivo, se produce tristeza. Si aparece el rechazo o la aversión es porque ese objeto es nocivo para él, por ejemplo la yegua de mayor jerarquía que echa al potro rebelde que molesta a los otros. En este caso la yegua evalúa que ese animal actúa mal molestando a los otros.
Entonces, al igual que nosotros, los caballos naturalmente quieren lo que es bueno para ellos, odian o no quieren lo que es malo; se alegran cuando poseen lo que les hace bien o logran un objetivo; se entristecen cuando no lo tienen o no llegan a ese objetivo; desean lo que les hace bien y rechazan lo que les hace mal. Todos estos movimientos los podemos observar en una manada salvaje o en nuestros propios animales, siempre y cuando estén sanos. Cuando hay impedimentos para llegar a un objetivo se producen los movimientos afectivos contrarios: cólera, miedo, audacia. Incluso en situaciones más sutiles como un caballo que atendí que se enojaba con él mismo cuando tiraba una valla. Cuando el animal se defiende de un predador actúa con cólera para superar el miedo.
Por ser el animal un compuesto de ánimo y cuerpo, estos movimientos se traducen o repercuten en el cuerpo, por ejemplo: la taquicardia y la midriasis acompañan al temor, al estrés y las reacciones de alarma; o, cuando hay dolor en el cuerpo, éste afectará el ánimo del animal que se encontrará decaído, triste, apático.
En el género apetitivo también se encuentra la potencia locomotora que determinada por las inclinaciones de la sensitiva, se acercará o huirá de los hechos que le toquen vivir.
Un caballo que se niega a saltar está rechazando algo: una información equivocada – un jinete que no indica correctamente - o estará mostrando dolor o miedo por recuerdo por ejemplo, de haber sido cañeado - maltratado con clavos para hacerlo levantar más las manos.
Sumario:
Este modelo referencial me es útil para comprender la fisiología de la función alterada y así tener más elementos para hacer la prescripción más adecuada. Facilita la comprensión del problema al poder ubicarlo por ejemplo en la generativa cuando es una yegua que tiene dificultades para concebir. Podemos de este modo observar que si tiene problemas en la generativa es probable también que tenga problemas con el contacto. En cambio si la tendencia es en el sistema digestivo, es probable que tenga dificultades de transformación. Siempre el animal hace un esfuerzo por comunicarse con nosotros, somos nosotros que necesitamos aprender a leer y escuchar su lenguaje. A partir de estos datos el Veterinario Homeópata puede trazar un cuadro clínico y anímico de lo que le sucede al animal y buscar un medicamento que se adapte a ese cuadro para equilibrarlo o mejorarlo o ayudarlo si tiene miedo o está muy irritable o desganado, es decir, tratará la entidad clínica y su repercusión en lo anímico, lo tratará en su totalidad.
Fuente: Anahí Zlotnik MV - Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla / www.relinchosysusurros.com.ar - Caballosanahi.blogspot.com
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